Un estudio determina
que los genes tienen una marca en el desarrollo embrionario y que dicha marca podría
estar involucrada en que tengan lugar muchas de las complicaciones más
frecuentes durante el embarazo, como la restricción del crecimiento intrauterino.
Seguramente estáis familiarizados con el término ADN, puesto
que lo escuchamos casi a diario en los últimos tiempos en las noticias, lo
podemos leer en los periódicos o aparece en muchos artículos en internet.
También es posible que conozcáis el término mutación porque se usa para
explicar muchas enfermedades debido a que modifican la secuencia del ADN. Lo que no es tan común escuchar, es que el ADN
puede sufrir otra serie de modificaciones
bioquímicas que, sin cambiar la secuencia del ADN, van a hacer que un gen
se exprese más de lo normal o que deje de expresarse. Al conjunto de estas modificaciones
bioquímicas se le denomina Epigenética.
Dentro de la epigenética vamos a encontrar distintos subtipos
que van a dejar distintas clases de marca y, en este artículo, concretamente se
centran en uno de ellos, la impronta
génica. Sé que este término puede sonar extraño y que puede hacer que os
llevéis las manos a la cabeza, pero para eso estamos aquí, para explicar las
cosas que os parezcan extrañas. La impronta génica hace referencia a los
cambios bioquímicos del ADN que van a depender de la manera en que se encuentren
determinados genes en los progenitores, o dicho de otra forma, cambios
bioquímicos que determinan si un
cromosoma viene del padre o de la madre. Es decir, puede haber genes que en
el padre estén reprimidos y que sólo se expresen aquellos que proceden de la
madre y viceversa (recordemos que de cada gen tenemos dos copias, una
procedente del padre y otra de la madre). Para que me entendáis, os voy a poner
un ejemplo. Supongamos que hay un determinado gen que va a influir en la
expresión de una proteína que hará que el bebé padezca una enfermedad concreta.
Si dicha enfermedad viene del gen transmitido por el padre pueden ocurrir
varias cosas:
- La enfermedad se manifiesta independientemente del gen de la madre, puesto que se trataría de una enfermedad de herencia dominante, que provoca la enfermedad, aunque solo aparezca en una de las copias.
- La enfermedad no se expresa debido a que el gen de la madre es normal y evita la aparición de la enfermedad. Esto sería en el caso de que se trate de una enfermedad de herencia recesiva, donde se necesita que las dos copias del gen estén alteradas.
- La enfermedad se presenta debido a la impronta génica materna, puesto que el gen procedente de la madre estaría silenciado y solo tendríamos la posibilidad de expresión por parte del gen paterno que es el que porta la enfermedad.
En mamíferos, se sabe que hay
determinados genes afectados por la impronta génica que participan en procesos
como el desarrollo placentario, el crecimiento fetal y otros sucesos
embrionarios. Así, cambios en este grupo de genes podrían estar implicados en muchas
de las complicaciones que se
producen durante el embarazo. Dichas complicaciones pueden adelantar el parto e,
incluso, poner en riesgo la vida del feto y/o de la madre. Por este motivo, en
determinados casos, la madre debe estar clínicamente muy bien controlada para
evitar cualquier problema que pueda ocurrir. En el artículo se dedican a hacer
estudios en relación con una de esas dificultades que pueden aparecer durante
la gestación. Hablan específicamente de la
restricción del crecimiento intrauterino.
La restricción del crecimiento
intrauterino, cuyas causas son desconocidas, hace referencia a cuando un bebé,
que todavía está en el vientre materno, no crece al ritmo esperado durante el
embarazo, de modo que está por debajo del tamaño según su tiempo de gestación.
Es decir, durante las distintas etapas del embarazo, el bebé resulta ser menor
en tamaño a los valores normales para el momento de la gestación en la que se
encuentra. En el artículo hacen una
comparación entre embarazos en los que no ha habido complicaciones y embarazos
en los que ha habido restricción del crecimiento intrauterino. Gracias a ello,
se vio que, en los casos de restricción del crecimiento intrauterino, además de
darse muchas complicaciones asociadas durante el embarazo, a lo largo de la vida tienen tendencia a
sufrir diabetes de tipo 2 y enfermedades cardíacas.
Esto dio a los autores la siguiente idea: ¿Podría haber algo
que afectara a una persona desde el desarrollo embrionario y siguiera teniendo repercusiones
a lo largo de la vida adulta? Debido a ello, decidieron realizar un estudio en
ratones sometidos a diversas situaciones. Vieron que en los casos en los que se
daba una restricción del crecimiento intrauterino había genes relacionados con la impronta génica que poseían regiones que
se encontraban especialmente reprimidas, es decir, sin expresión. Dichas secuencias estarían relacionadas con una expresión aberrante de genes que
intervienen en el tráfico de sustancias a través del cordón umbilical. Así, se
produce una transferencia limitada de nutrientes y hay un mal intercambio de
productos de desecho entre el feto y la madre. Este hecho provoca que el feto
no crezca adecuadamente debido, por un lado, a que no recibe los nutrientes necesarios
para su correcto crecimiento y, por otro lado, a que los desechos se van a
quedar dentro del feto, de modo que van a ser potencialmente tóxicos para el
bebé.
A pesar de todo, solo estamos ante el comienzo de este campo
de investigación. Los cambios en la impronta génica de la placenta están
presentes en los casos de restricción del crecimiento intrauterino. Esto es
algo que los autores han visto bastante claro ya que han comparado embarazos control, sin problemas
durante la gestación, con embarazos de
restricción del crecimiento intrauterino. Al hacer esta comparación se vio claramente
que en el segundo caso había cambios en la impronta génica de la placenta,
dando un crecimiento aberrante. Sin embargo, lo que no pueden garantizar es que
dichos cambios de la impronta sean los que causan la restricción del
crecimiento intrauterino o si otro proceso está causando la restricción del
crecimiento intrauterino y este a su vez produce el cambio en la impronta
génica.
Por otro lado, también plantean que sería interesante
aplicar este estudio a la investigación del campo de la reproducción asistida puesto que en la reproducción asistida se somete
al embrión a un gran estrés al sacarlo
de su medio natural. Este hecho va a modificar
la epigenética, que es una forma del organismo de responder a cambios en el
ambiente de forma rápida, y producir una variación
de la impronta. Esto solo lo indican de forma hipotética debido a que no
han comparado casos de fecundación natural con casos de fecundación asistida.
Finalmente, dejo el nombre del artículo del que he sacado la
información para este post para que todo aquel que quiera consultarlo pueda
hacerlo sin problemas. Ver AQUÍ
Para despedirme, me gustaría decir que, si alguien se ha
quedado con alguna duda, puede preguntarme en los comentarios sin problema y le
responderé en cuanto pueda. También querría comentar que si tenéis alguna
curiosidad que queráis resolver, si creéis que puede estar en mi mano ayudaros,
simplemente dejad un comentario o rellenad el formulario de arriba a la derecha y lo anoto para posteriores publicaciones.






